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domingo, 13 de noviembre de 2011

Radio Celeste

         LUZ DE INVIERNO (EN EDIMBURGO)

Ya entrado el otoño con sus ansias de invierno, los días comienzan a dar señales de lo que nos depara cuando, aquí en Edimburgo, estos se conviertan en casi una anécdota para dar prioridad a las noches.
Pero que los días se afanen en lo breve no quiere decir que la luz no haga de las suyas. La luz siempre es luz, afortunadamente.

En Diciembre, el día nos sumerge en unas horas que son mañana y tarde al mismo tiempo, desde que sale el Sol hasta que se pone, apenas varía. Un Sol que, a sabiendas de lo que le toca, no se toma ninguna molestia en ascender más allá de lo estrictamente necesario. Pasea discreta y humildemente sobre el horizonte, bordeándolo. Y durante esas horas su luz se nos revela tenue, levemente anaranjada y sutil, como si tuviera la noble misión de crear el mundo, o recrearlo tal vez, para volverlo a apagar un poco más tarde. De hecho, en más de una ocasión, al contemplar el reflejo del Sol sobre los edificios de piedra que hay frente a la explanada del castillo, he llegado a creer por un instante que amanecía cuando, en realidad, era el atardecer y no otra cosa lo que estaba presenciando.

Esa luz de la que hablo es solo parte de la magia que envuelve a esta tierra. Y aunque en mi interior palpite con mayor fuerza otra bien distinta –la del Sur-, no permito que la morriña me distraiga del disfrute que supone este aquí y este ahora. No tendría mucho sentido tener mi cuerpo en un sitio y, sin embargo, mantener la mente anclada en mi tierra natal. Eso equivaldría, en cierto modo, a no estar realmente en ninguna parte, lo más parecido al limbo. A la morriña hay que dejarle su espacio, su pequeña concesión poética; pero a ser posible, nada más. Ya habrá tiempo para volver. Espero.


domingo, 23 de octubre de 2011

Radio Celeste

           "SOCIALISTAS" ANTE LA ADVERSIDAD

Artículo publicado con anterioridad en  la revista Arcos Despierta, Nº 3,
del  21 de Octubre al 4 de Noviembre de 2011.

Cuando se trata de una relación de amistad, se dice que es muy fácil ser el mejor amigo del mundo cuando todo es diversión -jiji jaja- y las cosas van sobre ruedas; y que es precisamente ante la adversidad cuando, sin lugar a dudas, la amistad se pone a prueba y se ve quien es quien y de qué palo va cada uno, en quien puedes confiar y en quien no.

Ese mismo principio, tan sencillo y cotidiano, lo podríamos extrapolar y aplicarlo perfectamente al PSOE. Muchos intentan excusarlo alegando en su defensa que, antes de que llegara la crisis, su política estaba en sintonía con lo social -matrimonios entre homosexuales, igualdad, ley de dependencia, etc.-, pero que las circunstancias les han obligado a tomar ciertas medidas, muy a su pesar. Sin entrar ahora en si les ha pesado o no tales medidas, y tomando como punto de partida lo expuesto en el primer párrafo, diría que era muy fácil ser socialista -en la medida que lo fueran- durante los años de las vacas gordas. Pero si cuando las cosas empiezan a torcerse se procede a recortar derechos a los ciudadanos, se favorece a los poderes económicos en vez de plantarles cara en nombre del pueblo, se mangonea la Constitución, se permite que miles de personas pierdan sus casas –en muchas ocasiones con carga policial incluida-, etcétera; en tal caso me parece más que evidente que el PSOE no ha superado la prueba. Precisamente ahora, ante la adversidad, han tenido una oportunidad única para demostrar al pueblo que son socialistas, pero han vuelto a fallar.

Conclusión: considerando lo que hacen –y no lo que dicen- el PSOE no es un partido socialista, ni siquiera un partido democrático. Aún así, y a pesar de la que está cayendo, todavía hay quien se niega a verlo. Y es que no hay peor ciego que quien no quiere ver.

Pedro Pérez Linero

viernes, 21 de octubre de 2011

ARCOS DESPIERTA. Número 3.

Hoy acaba de ver la luz el número 3 de la revista Arcos Despierta.

Se puede acceder al enlace de descarga de la misma haciendo click sobre la imagen de la portada.


Pedrín

jueves, 13 de octubre de 2011

ARCOS DESPIERTA. Numero 2.

Pinchando sobre la portada accedereis al enlace al numero 2 de la revista Arcos Despierta, que vio la luz el pasado dia 6.


Pedrin

jueves, 22 de septiembre de 2011

ARCOS DESPIERTA. Número 1.

La revista "Arcos Despierta", que hoy ha salido a la calle, se lleva a cabo por el grupo/colectivo arcense que se hace llamar de la misma forma y que, en líneas generales, se forjó a partir del 15M, movimiento que aunó a muchos ciudadanos de la localidad por el hecho de estar bastante descontestos con la situación no sólo en nuestro pueblo, Arcos de la Frontera, sino también y por extensión, en el país.


Añadir que esta revista se presenta como "herramienta" para el ciudadano de a pie, no sólo para plasmar su voz sino además, invitando a sus lectores a ser partícipes en las asambleas que se llevan a cabo una vez al mes.

DESCÁRGATE GRATUITAMENTE LA REVISTA
HACIENDO CLICK SOBRE LA IMAGEN




miércoles, 20 de julio de 2011

Las causas del hambre

Imagen tomada de www.pobrezamundial.com

"El año pasado (2005) 36 millones de personas murieron de hambre o debido a sus consecuencias inmediatas en un planeta que rebosa de riquezas".

Jean Ziegler

LAS CAUSAS DEL HAMBRE
(reportaje de Informe Semanal emitido el 17 de Junio de 2006 por TVE)


Pedrín

domingo, 19 de junio de 2011

Radio Celeste

                         PEQUEÑO HERMANO 2

A quienes aún tienen la sartén por el mango:

Me gustaría que fuesen conscientes de que vigilarnos es inútil. Su policía –que debería ser nuestra, pues para eso les pagamos el sueldo- no tiene nada que hacer en los acontecimientos que estamos viviendo. No tenemos nada que ocultar. Nuestras convocatorias, además de pacíficas, son públicas.

Ahora somos nosotros, en cambio, quienes les vigilamos a ustedes. Si tuvieran dos dedos de frente se habrían dado cuenta ya. Disponemos de miles de cámaras, teléfonos móviles, ordenadores, estamos en todas las ciudades y conectados en todo momento. Somos miles, muchos miles rastreando la red, denunciando, demostrando y desmontando su juego sucio; en una palabra: debilitándoles.

Sigan manipulando el lenguaje al más propio estilo de la vieja escuela. Llámennos cómo quieran: antisistemas, violentos, incluso terroristas, lo que les dé la gana. A cada intento que han llevado a cabo para desacreditarnos han quedado en ridículo. Por si no han reparado en ello, el movimiento se fortalece gracias a vuestras actuaciones represivas, que lo único que están consiguiendo es demostrar lo acertado de nuestras reivindicaciones.

A los que hemos salido a la calle la razón y la decencia nos amparan. Está históricamente demostrado que a todos los imperios les llega su fin, y el suyo, les guste o no, no será la excepción que confirme la regla. Porque en esta regla, afortunadamente, no hay excepciones.


Pedro Pérez Linero

domingo, 12 de junio de 2011

Radio Celeste

                   "TU ME MANQUES"

Ya sabes que soy un hombre lleno de efemérides, que entre las fechas y yo siempre ha existido una complicidad especial. Es por eso que estas semanas conmemoro el primer aniversario de tu ausencia. “Tu ausencia absoluta”, como dije entonces.

Es curioso como esta a veces parece afinar nuestros sentidos, o nos hace tomar conciencia de ciertas percepciones.
Hace dos días, sin ir más lejos, te vi en el aeropuerto de Stanted, justo delante de mí en la cola para embarcar al avión. Había algo en su gesto, en la disposición de sus labios, en su mirada… Se daba un aire a ti, solo un aire, pero el aire a veces te hace evocar más profundamente a la otra persona, más que un verdadero parecido.

Es una sensación extraña y al tiempo bastante familiar. Por un lado es como si me encontrase nuevamente contigo, como si este echarte de menos buscase alivio en rostros desconocidos que me apropio y a los que les atribuyo tu nombre; es como si lo irreversible presentara alguna fisura por la que pudieras escapar y volver, aunque solo fuese durante unos segundos o unos minutos. Por otro lado, esa misma fantasía es la que me hace enfrentarme a la realidad, al hecho irrefutable de que la muerte es la entropía elevada a su máxima potencia y que, una vez traspasadas sus puertas, no hay regreso posible.

Te echo de menos. Aún recuerdo la noche que me enseñaste a decirlo en tu lengua materna: “Tu me manques”, “tú me faltas”. Y es que se trata exactamente de eso:
En ocasiones aún siento que me falta tu abrazo…

Pedro Pérez Linero



domingo, 22 de mayo de 2011

Radio Celeste

                             AGUA DE MAYO


Salí de mi tierra hace unos años. La abandoné, pero entonces yo aún no lo sabía, lo ignoraba por completo. Me alejé de su luz siempre infinita, del cielo imposible de sus calles, sin saber que emigraba.

No, no soy uno de esos tantos españoles que están vaciando España, silenciosamente, en busca de nuevas oportunidades en tierras con lengua extranjera. Yo pertenezco a otros. Pertenezco a aquellos que llegamos un poco antes de que todo esto empezara, los que hicimos una maleta pequeña sin saber del peligro que se avecinaba y que, una vez fuera, nos encontramos con la puerta cerrándose a nuestras espaldas. Soy de esos que ahora no podemos  volver.

Me preocupaban las noticias desde España, y más aún me preocupaban las no-noticias, el silencio aterrador de la nada, de la sumisión de un pueblo que estaba llegando a humillarse a sí mismo con tanto doblegarse ante los abusos de un gobierno inexistente; un gobierno que no nos representa, como tampoco nos representaba el anterior, y que se han limitado a obedecer a aquellos otros que no son el pueblo, los que ven números en vez de personas, los que se acomodan entre gráficas y balances contables mientras juegan al Monopoly sobre un tablero de seres humanos.

A partir de cierto momento la culpa de lo que estaba sucediendo en España ya no era solo de políticos, banqueros y pseudosindicalistas -traidores de la clase obrera-. Si el pueblo no acababa reaccionando algún día, si la juventud no hacía honor a su condición, seríamos cómplices y merecedores de nuestra propia miseria. Llegué a sentir vergüenza, lo admito, y no me enorgullezco de ello. Llegué a sentir vergüenza, llegué a declararlo con los ojos llenos de rabia, y eso, quienes me conocen, lo saben muy bien.

Ahora, en cambio, llegan noticias llenas de esperanza, de lucha, de ilusión por el cambio. Al menos, aquellos que abogamos por el pensamiento crítico y por un mundo justo, sabemos que no estamos solos, que somos muchos y, desde Edimburgo, hemos recibido esas noticias como agua de Mayo. Cuando nos encontramos, no dejamos de comentar las novedades y, antes o después, se nos iluminan los ojos hablando de la Puerta del Sol. La llevamos dentro, todos desearíamos poder estar allí ahora mismo. Por eso hemos decidido actuar y hacerles llegar todo nuestro apoyo. Emociona también saber de las asambleas que están teniendo lugar allí; las asambleas, que son la verdadera, maravillosa e indescriptible voz del pueblo, su expresión, su voluntad. Nuestra voluntad.

Para los que tenemos una visión poética de las cosas, incluso del día a día que nos alimenta, no es casualidad que el centro gravitatorio de este movimiento se sitúe, precisamente, en esa plaza. Kilómetro cero, comienzo de todos los caminos posibles, de todos los caminos por recorrer, y lo que es mejor aún, de todos los caminos por construir. La Puerta del Sol, el Sol con su luz natural y poderosa alcanzando cada rincón de nuestro planeta y ayudándonos a despertar a todos los que aún no habíamos roto el silencio. Y aquí estamos ahora, con el pecho rebosante de futuro y dando las gracias por lo que está sucediendo.

Y es que ya no era sólo cuestión de luchar por el cambio, se trataba además de una cuestión de dignidad. La que por fin estamos empezando a recuperar.
Pedro Pérez Linero





sábado, 14 de mayo de 2011

Radio Celeste

15 DE MAYO DE 2011: TODOS A LA CALLE


Estos días he recibido con bastante alegría la convocatoria de las manifestaciones que tendrán lugar mañana, 15 de Mayo, a las 6 de la tarde, y en las que a lo largo y ancho del país se recordará a la clase política  que somos seres humanos, que no somos mercancía en manos de políticos y banqueros, y que estamos hartos de tanta corrupción.

No obstante, debo decir que a pesar de mi alegría, la convocatoria se me antoja un poco descafeinada, no va directa a la raíz. Aunque podría ser un buen comienzo, soy de la opinión de que debería ir más allá en sus exigencias. Me explico: el listado de medidas propuestas en la página web de la plataforma “Democracia Real Ya” me parece acertado. Lo que no me cuadra del todo es que se intentaría presionar a una clase política que ya está corrupta para, al menos así lo he entendido yo, negociar después con ella y así mejorar el país.

Bien, aquí debo decir que con gentuza no se negocia. A la gentuza se la expulsa, o se la encarcela por el daño que le ha hecho al país, pero no se negocia con ella. Tuvieron su oportunidad de hacer bien las cosas, tuvieron su oportunidad de negociar en muchas ocasiones, y la desaprovecharon. Ahora deberían pagar por ello, tanto políticos como banqueros. Y por ahí deberíamos empezar.

De todas formas, no quiero que nadie me malinterprete. He recibido esta convocatoria como agua de Mayo, y animo a todos a que mañana toméis las calles, que las ocupéis; a no ser que ya habitéis en ellas por cortesía de algún banco.
Pedro Pérez Linero

domingo, 8 de mayo de 2011

Radio Celeste

                      EL ARTÍCULO 47

Antonio no hubiera sabido decir cuántas noches llevaba sin poder dormir, rumiando su impotencia.

Haciendo como que no se daba cuenta de que Laura se hacía la dormida, se levantó para dar pequeños paseos por la casa. Allí habían creado una familia y habían sido felices del modo que es feliz la gente humilde. “Aún estamos vivos –pensó mientras encendía el fuego de la chimenea- y ya nos hemos convertido en los fantasmas de esta casa”.

Las cosas habían empezado a torcerse tiempo atrás, cuando Antonio perdió su empleo a una edad en la que, siendo demasiado joven para jubilarse, resultaba mayor para encontrar trabajo.
Después vinieron las deudas con el banco, arrodillarse ante burócratas, contener las lágrimas en presencia de sus hijas, llorar a solas con su mujer. Para el desahucio quedaban solo unos días.

Antonio pensaba en todo esto mientras pasaba lentamente las páginas de un pequeño libro, hasta que dio con el fragmento que había estado buscando. Rezaba así: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”.

Cuando llegó a esa palabra, "especulación", Antonio arrancó la hoja y, con los ojos llenos de lágrimas y rabia a partes iguales, la tiró al fuego.

Apenas unos segundos más tarde ya había hecho lo mismo con el resto del libro.


Pedro Pérez Linero

domingo, 1 de mayo de 2011

Radio Celeste

        TRAIDORES DEL PRIMERO DE MAYO

Los derechos de los trabajadores, por desgracia, no los trae la lluvia ni vienen de mano de la razón, sino de la sangre.

Cuando firmamos un contrato de trabajo según el cual, por ejemplo, nuestra jornada laboral será de ocho horas, no somos conscientes de que eso no siempre fue así, de que hubo un tiempo en que muchos trabajadores no solo sangraron, sino que algunos incluso perdieron la vida luchando por aquello que hoy día nos parece de lo más común. Los derechos que disfrutamos hoy día son el legado que nos han dejado otros a través de su sacrificio, de su osadía enfrentándose al sistema que los oprimía.

Por eso, cuando veo el atropello al que estamos siendo sometidos mediante el recorte de derechos laborales y sociales con la excusa de la crisis económica, no puedo más que sentir indignación y reafirmarme en la idea de que hace ya tiempo que CCOO y UGT traicionaron la causa obrera. Estos sindicatos se han convertido, discretamente, en un aparato más del Estado para mantener a la clase trabajadora bajo control: canalizan y domestican la lucha en vez de hacerla.

Creo que este año, con motivo del Primero de Mayo, deberíamos tenerlo muy presente. CCOO y UGT no hablan en nuestro nombre, no en el mío al menos. Y no solo han traicionado a los obreros de hoy, sino también a los de ayer, a los de la sangre.

No los quiero a mi lado, no quiero que me vuelvan a llamar “compañero”. A fecha de hoy los considero, junto a la patronal y al Estado, en el bando enemigo.

Pedro Pérez Linero

domingo, 24 de abril de 2011

Radio Celeste

           PELÍCULAS POR TELEVISIÓN

¿Nunca les ha pasado que, teniendo una película en vídeo (en el formato que fuese), la han vuelto a ver en televisión?

No sé a ustedes, pero a mí sí. Tengo la película ahí, bien a mano, la puedo ver cuando me apetezca. Entonces, ¿por qué en alguna ocasión me he alegrado de encontrarla en la tele y me he quedado a verla? Solo se me ocurre lo siguiente:

Se me ocurre que cuando vemos una película en vídeo todo sucede en la más estricta intimidad. Nosotros la elegimos, nosotros la ponemos, nosotros la vemos. Punto. En cambio, cuando la emiten por televisión, nos convertimos en espectadores, en parte de un público compuesto por miles o millones de personas que están participando de un mismo evento, un evento público al que asistimos aunque sea desde la intimidad de nuestro hogar, en pijama, con las babuchas puestas o tirados en el sofá. Es una opción en la que estamos conectados con más gente y, especialmente, con un canal televisivo que ha reconocido oficialmente nuestros gustos personales al incluirlos en su programación. Ese sería, posiblemente, otro factor: una “institución” – nada menos que la tele- ha parecido tener en cuenta nuestras preferencias. Y nos sentimos reconocidos.


También es posible que lo que acabo de escribir no sea más que ganas de buscarle tres pies al gato y que todo quede en algo tan sencillo como un simple “poyaque”: po ya que la están poniendo, voy a verla. Y todo parece perfecto hasta que, inesperadamente, sufrimos un episodio de lo que ha venido a conocerse como “amnesia publicitaria”, ese momento mágico en el que todos hemos pensado alguna vez: ¿Qué coño era lo que estaba viendo?

Pedro Pérez Linero

domingo, 17 de abril de 2011

Radio Celeste

 ¿DE QUÉ NOS SERVIRÍA UNA REPÚBLICA?


El jueves se cumplieron ochenta años de la instauración de la Segunda República Española, efeméride que ha venido a servir para que muchos la reivindiquen nuevamente a través de diferentes actos e iniciativas. Por mi parte, diré que simpatizo con la causa, pero solo de un modo parcial. Aunque rechazo el enfoque paternalista de la monarquía, la república tampoco me acaba de convencer. No comulgo con la idea de que deleguemos el poder en manos de unos pocos, incluso cuando esos pocos hayan sido elegidos mediante sufragio universal.

La cuestión, hoy día, no creo que sea plantearse la república como una alternativa. Una república no sería más que un nuevo recipiente para alojar la misma mierda que nos salpica desde hace tiempo. Ya no mandan ni reyes ni políticos. Gobernar se ha convertido en seguir al pie de la letra las directrices del mercado -ese es un aspecto que, ahora con la crisis, ha resultado más que evidente-. ¿Qué sentido tiene entonces una república en un contexto donde los gobernantes prácticamente no gobiernan, y que cuando lo hacen es de espaldas al pueblo y faltando a la confianza que en ellos se había depositado?

Ya va siendo hora de aspirar a más, de no conformarnos con debates cerrados y simplistas que se limitan a contemplar solo dos opciones (monarquía vs república). Hay que ampliar el abanico de posibilidades y discutir seriamente sobre otras alternativas. Y si no se encuentran, buscarlas.
Para mí, la pregunta sobre la que centraría el debate, sería: ¿Para cuándo la emancipación del pueblo? La verdadera, quiero decir.
Pedro Pérez Linero

domingo, 10 de abril de 2011

Radio Celeste

 ¿LA DESAPARICIÓN DE LA INDUSTRIA MUSICAL?

He perdido la cuenta de las veces que he escuchado hablar sobre la inminente desaparición de la industria musical. Dos telediarios y se acabó.

Para empezar me gustaría puntualizar que industria musical no equivale a industria discográfica, no todo  se reduce a vender discos. También forman parte de esta industria, por ejemplo, los conciertos, y es que resulta que durante los últimos años la asistencia a estos ha aumentado. ¿Y cómo se explica eso? A algunos les incomodaría admitirlo, pero parece ser que la clave reside, precisamente, en las descargas ilegales. Gracias a ellas hoy día se escucha más música que nunca. Esto, a su vez, propicia que un artista pueda tener seguidores por toda la geografía sin haber vendido demasiadas copias de su álbum. La regla de tres es sencilla: Cuantos más seguidores, más espectadores.

Si nos centramos solo en la industria discográfica, nada indica, desde mi punto de vista, que esta vaya a desaparecer precisamente ahora. Más bien me atrevería a afirmar lo contrario. La tecnología se ha abaratado bastante, y cada vez son más las bandas que optan por grabar un disco y promocionarlo con sus propios medios sin depender necesariamente de un sello discográfico. Estos nuevos artistas de la era de Internet quizás no aspiren a ser grandes estrellas, pero a muchos les compensa: tienen disco, salen de gira, son dueños y señores de sus composiciones, y lo más importante: tienen libertad absoluta.

La industria musical no está desapareciendo, se está redefiniendo; eso sí, beneficiando a unos y perjudicando a otros. Pero desaparecer, lo que se dice desaparecer… A otro con ese cuento.

Pedro Pérez Linero

domingo, 3 de abril de 2011

Radio Celeste

                      PRESUMIR DE POBRE

Está muy extendida la estúpida creencia de que ser pobre equivale a no ser rico. Falso, erróneo. Que no se sea rico no quiere decir que se sea pobre.

Llevo toda la vida callando y escuchando como personas a las que nunca les ha faltado absolutamente de nada se denominan “pobres” a sí mismas.

Si supieran la de veces que me he tenido que morder la lengua al escuchar a conocidos de clase media acomodada emplear la expresión “pasar penurias” o “calamidades” ante la más mínima adversidad... Los mismos que se denominan “pobres” a sí mismos y después te cuentan, por ejemplo, que están a punto de embarcarse en un nuevo y excitante viaje a este o aquel país, cuando ni siquiera han deshecho las maletas del viaje anterior. Y uno, que sin caer en dramatismos, sabe del significado de ciertas palabras, tiene que guardar silencio y rumiar la mala leche que le entra.

Me hartan, me cansan, me ofenden con tanta gilipollez. No solo devalúan el significado de la palabra “pobre” sino que, además, con su discurso faltan al respeto a muchas personas, a aquellas que tienen verdaderas dificultades para cubrir las necesidades básicas, si es que lo logran.

Yo, por mi parte, he decidido no callarme más: si la próxima vez que alguien emplee en vano la palabra “pobre” lo mando a la mierda, que se aguante. Tendrá su merecido; y yo, por otro lado, estaré previniendo una úlcera. Ya saben, por eso de que la salud es lo primero…


Pedro Pérez Linero


martes, 29 de marzo de 2011

"Me Faltan sus ojos"

Vuelvo una y otra vez a la memoria de quienes me faltan. Forman parte de mi, son conmigo. Y me resulta imposible pensar sin ellos. Esto se intensifica cuando quiero o soy querido. Un hilo consistente enlaza el afecto con la pérdida. La intensidad de lo que merece vivirse incluye la posibilidad de alguna despedida. Esta constatación me estimula para arrojarme en brazos de los afectos. No para retener, sino para gozar de la dicha de la existencia, del placer de vivir, de la alegría de sentir. La simple suposición de que un día pudieras no estar me impulsa a respirar cada situación profundamente. En mi late cada gesto, cada movimiento, cada situación vivida y sentida con quienes ya no están a mi lado. No es posible, ni conveniente, ni siquiera saludable, olvidarlos. Pero no puedo dejar de sentir su abandono no deseado como un desamparo. Y una permanente constatación, la de lo irreversible, la de lo que ya no será así nunca. Precisamente saberlo me hace cuidar diariamente todo lo que me ocurre y, sobre todo, tengo presente que ya no lo viviré de nuevo. Es imprescindible que lo tenga bien en cuenta. No tanto para lamentarme, o para alimentar mi nostalgia o mi melancolía, como para mantener intacto y vivo mi deseo de decir, de amar, de gozar. De no ser así, supuestamente, perdería cualquier posibilidad, no ya de disfrutar, sino de vivir intensamente. Soy capaz de detenerme con cuidado en quienes he perdido. Me sorprende sentirlos tan lejos y tan conmigo. Encuentro misterioso lo que parece tan sencillo y evidente. Han fallecido y, aunque creo entender lo que eso supone, no llego a comprenderlo bien. En algún sentido, lo soporto más que lo acepto. Lo sobrellevo. Hablo en ciertas ocasiones de ellos, comparto a quienes me faltan y coincido en un sentimiento que no se agota en lo que ahora vivo. Y en esta plenitud, que les incorpora a quien soy, cobra toda su importancia mi relación para con ellos. Apreciar a alguien es no sólo una vinculación con él, con ella, en una vida a su lado, también con quienes quizá nunca conocimos sino a través de sus afectos.

domingo, 27 de marzo de 2011

Radio Celeste

                                AMOR Y MUERTE

A mi cuñada
y con su permiso, también a mi amigo Terry

Pensaba esta tarde que posiblemente escribimos más sobre aquello que desconocemos, como si con este ejercicio nos enfrentásemos en voz alta a nuestra propia ignorancia, al misterio, a la admiración que éste nos produce, a sus lecciones de humildad.

A nadie se le escapa que la muerte –junto con el amor, inseparables a veces- es uno de los grandes misterios a los que la Humanidad se ha venido enfrentando desde tiempos inmemoriales. De no ser por ella, la Poesía, sin ir más lejos, se hubiera visto privada prácticamente de sí misma, o al menos, miles de páginas nunca hubieran visto la luz.

No obstante, estos días he estado pensando en algo que se me revela como algo, quizás, más misterioso. Me refiero a nuestra relación con los muertos, a cómo nos negamos a romper lazos aun habiendo asumido lo terrible de la noticia, o incluso habiendo pasado ya el tiempo. Siempre nos queda una palabra que dirigirles. Les hablamos -aunque sea sin despegar los labios-, les escribimos notas, versos... Les abrimos, en definitiva, nuestro corazón.

Un ser querido podrá habernos dejado en una fecha y en una hora concreta, pero el amor, por fortuna, no funciona de ese modo, sino que va mucho más allá. El amor nos ennoblece, se convierte en el único medio de que disponemos para vencer a la muerte, al tiempo que aceptamos nuestra derrota.
Y es que así de maravilloso, aunque a veces lo olvidemos, puede resultar el ser humano.


Pedro Pérez Linero

domingo, 20 de marzo de 2011

Radio Celeste

                                                SER COMPETITIVOS

Me cuesta comprender los conceptos de “competencia” y “competitividad” y, a veces, cuando hablo con alguien del tema, me acabo sintiendo como un bicho raro. Incluso en alguna ocasión he tenido la impresión –no sé si real- de que me han mirado con cierto desdén, como si mis palabras fuesen las de un ingenuo que no quiere darse cuenta de su propia ingenuidad. Sin embargo, tengo que decir que cuanto mayor soy, cuanto más estudio y leo, cuanto mayor es mi experiencia laboral; cuanto mejor conozco, en definitiva, el mundo en que vivimos, más me afirmo en mi postura. Por otro lado, los argumentos que esgrimen mis interlocutores me parecen cada vez más manidos y automáticos, ya que no hay dos personas que me expongan razonamientos distintos. Es como si se limitasen a reproducir las enseñanzas recibidas, directa o indirectamente, por parte del sistema imperante: Que si así es la naturaleza humana, que si gracias a la competitividad tenemos progreso tecnológico y calidad de vida, que si es un aliciente para que nos superemos a nosotros mismos, etcétera. Pero todas esas “bondades” yo no puedo considerarlas como tales en sí mismas, sino que prefiero denominarlas “beneficios colaterales”, ya que no suponen un fin de la competencia sino que son una consecuencia de esta, que bien puede ser lograda a través de otros medios, menos agresivos y más sanos.


¿Son conscientes de cuánta frustración hay en nuestra sociedad a causa de la competitividad?

Se nos vende la idea de que hay que ser competitivos con tal retórica que parece que se tratase de algo enriquecedor en el desarrollo de la persona, sin reparar en que ser competitivo implica estar dispuesto a competir como forma de vida. Eso es física y mentalmente agotador. ¿De verdad merece la pena pasarse así toda la existencia? Además, en la competencia, por si no nos habíamos dado cuenta, para que unos venzan otros tienen que ser vencidos. ¿Gratifica saber que tus logros no son compartidos, sino que otra persona, que es tan persona como tú, ha tenido que perder? Pregunto nuevamente: ¿Es eso gratificante? Y huelga decir que no todos competimos en igualdad de condiciones.

¿Por qué hoy día se considera inconcebible el hecho de que las cosas no tienen por qué ser así, que todos podríamos ganar? ¿Cómo? Las palabras mágicas, como ya he mencionado en alguna ocasión, son “colaboración” y “solidaridad”.

Si tuviésemos un proyecto común en vez de ir cada uno por nuestro lado, el afán de superación no tendría que ser individual e individualista, sino que sería colectivo y los logros serían alegrías compartidas. Además, esa superación colectiva también sería personal. Seguro que alguna vez han experimentado la satisfacción de lograr algo con otras personas, ¿a que fue placentero y enriquecedor? Si en vez de dedicarnos a competir, colaborásemos y juntos compartiésemos el afán de superación, seguiríamos teniendo progreso tecnológico, seguiríamos teniendo una motivación para mejorar, y todas esas argumentaciones que esgrimen mis interlocutores basándose en el “sentido común” imperante se seguirían dando. Y además, no tendría por qué haber perdedores.

Pedro Pérez Linero